Un arbusto milenario que posee muchas cualidades curativas

Desde la época de los romanos se le adjudican incontables propiedades terapéuticas. Aprenda a utilizarlo regularmente en la cocina cotidiana.

Ya desde el origen de la palabra romero nos anticipa una rica veta poética. “Rocío de Mar” (ros marinus) le decían los romanos a este arbusto originario del mediterráneo y que aún hoy en día crece silvestre en Italia, Francia, España y Norte de África.

Al mirar este humilde arbusto que suele estar en algún rincón del jardín, difícilmente imaginamos que haya dado origen a tantas leyendas, anécdotas e historias desde los más remotos tiempos.

En Egipto se lo depositaba en las tumbas para que no se extinga la memoria de los difuntos.

Entre los griegos y luego los romanos era consagrado a Afrodita, la diosa del amor y los placeres sexuales. Por eso formaba parte de las coronas de las novias con el fin de augurar una feliz consumación del matrimonio.

Cuenta la leyenda que el romero tenía las flores blancas. Cuando la Sagrada Familia viajaba de Israel a Egipto, la Virgen María apoyó su manto celeste sobre una planta de romero: desde entonces sus flores que eran blancas cambiaron de color.

La Edad Media nos ha legado multitud de fórmulas de remedios y ungüentos. Los monjes, que apreciaban mucho sus virtudes, lo cultivaron en los conventos diseminándolo así por toda Europa. Se colocaba en los banquillos de los acusados para evitar el contagio de la “peste de las crujías”.

Carlomagno decretó que se cultivara en todos los jardines del Sacro Imperio Romano Germánico, que abarcaba Italia, Francia, Alemania y regiones de otros países.
En 1598 fue introducido en Inglaterra.

Cuenta la leyenda que un ángel le dictó la receta de un agua rejuvenecedora a la reina Isabel de Hungría en el siglo XIV. Ya reumática y casi paralítica, con esta fórmula cuyo componente principal era el romero, a los 72 años recuperó su salud y conquistó al rey de Polonia que era 20 años más joven.

Tan rico en historias como en virtudes terapéuticas el romero es rescatado hoy en día como un poderoso agente curativo de la naturaleza que permite prevenir las enfermedades y ayudar a la restauración de la salud.

COMPOSICIÓN QUÍMICA
Ácidos vegetales, sustancias amargas, flavonoides, taninos, saponinas.
Aceite esencial compuesto por borneol, canfeno, alcanfor, cineol, lineol, pineno y resinas.

Propiedades

  • Es digestivo:

Actúa sobre el estomago, el hígado, la vesícula y los intestinos.
Estimula el apetito, aumenta la secreción de la bilis y en el intestino favorece la eliminación de parásitos y de agentes infecciosos debido a su poder antiséptico.

  • Actúa sobre hongos y bacterias:

Por lo que se lo ha usado desde los tiempos remotos para prevenir la putrefacción de los alimentos

  • Es tónico y estimulante:

Activa la circulación de la sangre, elevando la presión arterial.
Es afrodisíaco para ambos sexos.
También es apto para personas debilitadas, con falta de apetito o nerviosismo.

  • Es  un tonificante neuronal:

Calma las palpitaciones y la ansiedad y por su contenido en calcio ejerce un efecto relajante sobre los nervios

  • También actúa sobre el aparato respiratorio:

Es expectorante y calma la tos por lo que se lo indica para resfríos, catarros, bronquitis, etc.
Induce la menstruación:
Por lo que se lo utiliza para atrasos, tensión premenstrual y menstruaciones dolorosas.

Está contraindicado, si se usa en gran cantidad, para embarazadas: puede ser abortivo. No obstante, como condimento, no ofrece peligro

UTILIZACIÓN CULINARIA
Es un poderoso antioxidante. Actúa sobre hongos y bacterias. Por ese motivo se lo ha usado desde la antigüedad en carnes y aves, no sólo para saborizarlas sino para evitar su descomposición.

Es un excelente condimento si se lo usa con mucha moderación. Decía un famoso chef : “la mitad es siempre demasiado”.

Combina bien con sopas de hortalizas, platos de verduras y hongos.
Le da un toque especial a los asados y a las salsas. Para los menudos y el pescado se debe usar muy poco.

En la cocina alemana se usa en platos con carne de cerdo, repollo y papas.
Cualquier queso blando se vuelve más digestivo y sabroso condimentado con romero.

Para los huevos y omelettes se puede mezclar con sal, pimienta y tomillo.
Se utiliza también en panes, bizcochos, mermeladas, ensaladas de fruta y frutas horneadas o cocidas.

FORMA DE USO

Infusión:
Verter una taza grande de agua hirviendo sobre una o dos cucharadas de hojitas de romero. Dejar reposar tapado entre 5 y 10 minutos y tomarlo caliente.

Uso externo:
Compresas y fricciones
calma los dolores articulares y reumáticos

Tónico capilar:
Deja el pelo brillante y suave. Por su poder antiséptico elimina la caspa.

Baño de inmersión:
Restaura las energías, pero no es aconsejable antes de irse a dormir: es muy estimulante y puede impedir el sueño


Publicado en la revista “Saber Vivir”, Año 2, nº 36, Agosto del 2000

* Ex – Director de IATENA Instituto Argentino de Terapias Naturales